lunes, 23 de enero de 2017

He sentido la responsabilidad de estar pasando al papel escenas que miles de personas ya habían imaginado

ENTREVISTA. JUANFER BRIONES, DIBUJANTE DE ‘AMANTES’. Oscar Senar
¿Cómo darle una nueva dimensión a una historia que todo el mundo conoce? Ese es el reto al que se enfrentaron los autores de ‘Amantes. La leyenda de Teruel’. El barbastrense Juanfer Briones, bregado en ficciones medievales tras dibujar los tres álbumes de su saga ‘Templario’, asumió el encargo de otorgar espectacularidad a las escenas de acción e intensidad a los momentos de drama y romance.
¿Cómo llega a ti este proyecto y por qué decides aceptar el reto?
Acababa de terminar la promoción del tercer volumen de la saga templaría y estaba preparando otros proyectos. Sabía que GP estaba preparando el cómic de ‘Amantes’ con otro autor y entonces recibí la llamada de Daniel Viñuales ofreciéndome el proyecto, ya que habían decidido cambiar de dibujante. No tarde en responder afirmativamente ni un segundo: es uno de esos proyectos a los que no se puede decir que no. Estamos hablando de dibujar uno de los mitos románticos más importantes de Europa.

La historia de los Amantes es de sobra conocida, pero aquí hay un elemento quizás menos explorado, la aventura. ¿Cuáles han sido las claves para revestir esta historia de acción e intriga?
El guion de Santiago Gascón ya introduce las claves para enfocar el mito de los Amantes desde una perspectiva diferente. La historia comienza con el descubrimiento inesperado de al tumba de los Amantes y a partir de ahí recupera la historia del s. XII del Reino de Aragón, en unos años azarosos a los que los protagonistas no son ajenos y en cuyos hechos participan de forma activa. Así la acción lleva a Diego de las Navas de Tolosa a Muret, mientas que Isabel utiliza toda su astucia para mantenerse soltera hasta que... Debéis leerlo.

Cuando lees el guión por primera vez, ¿qué te sorprende?
Venia de hacer un análisis bastante minucioso del s. XIII aragonés para ‘El renegado’ y ‘Templario’, y me sorprende cómo la partida de Diego encaja en los sucesos de esa época del reinado de Pedro II. Entonces me doy cuenta de lo “real” de la historia de los Amantes y cómo el perfil psicológico de cada uno de los personajes principales y secundarios que aportan Gascón, Esteban y Needelman completa el relato de forma perfecta.

¿Cuál ha sido el momento más difícil de dibujar?
He sentido la responsabilidad de estar pasando al papel escenas que cientos, miles de personas ya habían imaginado, y no podía defraudar. Así que me he impuesto ser honesto y al mismo tiempo estar a la altura de lo que el lector espera. La escena donde Isabel se presenta en el funeral de Diego representó una dificultad extra para mantener el dramatismo durante varias páginas. También en la de la muerte de Diego y, en general, en todos aquellos momentos donde la carga dramática era alta, he sentido la presión o la responsabilidad de hacer sentir al lector con los dibujos ese dramatismo.

Originalmente, ‘Amantes’ era un guión para el cine. ¿Te ha exigido un esfuerzo mayor convertirlo al lenguaje del cómic?
Por un lado ha sido más sencillo por la planificación de escenas; por otro, transformar el tempo de la narración y adaptar el lenguaje del cine al cómic ha sido particularmente complejo.

En lo que sí se nota esa ambientación cinematográfica es en la iluminación a través del color, que tiene un peso muy importante en tu estilo.
Si, la luz y el color han ganado peso en detrimento quizás de la línea, pero creo que era lo que la historia precisaba. También narrativamente me ha permitido utilizar elementos más maduros para narrar determinadas escenas.

‘Amantes’ se publica en formato de álbum francobelga, un mercado donde los cómics históricos tienen un gran éxito. ¿Qué referentes tienes en este género?
El primero Hermman y ‘La Torres de Bois Mauri’, pero también ‘El Cid’ de Hernández Palacios , ‘Cruz Negra’ de Pedro Camello y, en general, el trabajo de Jesús Cano de la Iglesia, que acaba de sacar un álbum formidable, ‘1212 La Navas de Tolosa’.

¿Qué dificultades específicas tiene el género histórico para un dibujante?
La ambientación siempre es compleja. Por mucho que quieras ajustarte siempre se te escapan cosas, pero lo que más me preocupaba es que el lector viera personas del s. XIII y no gente disfrazada. Luego está la responsabilidad de contar la Historia tan aproximada a la verdad como sea posible. Eso exige documentación y confrontación de datos, mucho trabajo que no se ve pero que es esencial para dar verosimilitud al relato.

Tres tebeos de la saga ‘Templario’, un cuento protagonizado por Petronila de Aragón, un tebeo sobre los Amantes de Teruel... ¿Vas a seguir por la senda del medievo o tus lápices cogen nuevos rumbos?
Por ahora abandono el s. XIII y me embarco en un relato actual, la adaptación de una novela de Miguel Mena. Aunque estoy muy ilusionado con ‘Amantes’, después de la saga templaría necesito dibujar coches y teléfonos móviles. Otro reto.

martes, 17 de enero de 2017

“Mosén Bruno es toda una leyenda en el valle de Chistau y en el Pirineo Aragonés”

ENTREVISTA. MAXI CAMPO, GUIONISTA DE ‘DESCUBRIENDO A MOSÉN BRUNO’. Oscar Senar
El cineasta Maxi Campo da el salto al cómic en buena compañía: con los lápices de Carlos Azagra, los colores de Encarna Revuelta y el aura de mito de Mosén Bruno. El particular párroco de Saravillo, inmortalizado por la canción de La Ronda de Boltaña, protagoniza un tebeo que deja a la altura del betún cualquier antología de chistes de curas.
¿Cómo cae en tus manos la historia de Mosén Bruno?
Soy natural de Ainsa, en la Comarca del Sobrarbe, y de la historia del cura había oído cosas desde que era un niño. Al haber sido tantos años el cura de Saravillo, y con esa forma de ser y procedimientos tan peculiares, Mosén Bruno es toda una leyenda en el valle de Chistau y en el Pirineo Aragonés.

¿Y cómo te decides a llevarla al cine?
Hace unos seis años, metido ya en el mundo del cortometraje y tratando de encontrar motivaciones de futuro y proyectos viables, me interesé por personajes populares de la montaña, y Mosén Bruno fue de los que más documentación encontré: dos libros con poso, uno de ellos de 1924, la canción que le dedicó La Ronda de Boltaña, un centro de interpretación propio en Saravillo… Tenía al personaje y sus divertidas anécdotas. Mi pasión por el cine, por la ficción, y el deseo de rodar algún día en el Pirineo hizo el resto. Tuve la idea esperando en el cajón hasta que vi ‘Para qué sirve un oso’, una película española que me gustó mucho, en la que actúa Jesse Johnson entre otros, y me dije, “¡Ya lo tengo todo, quiero a ese actor!”. Con su rostro como referencia me senté a escribir y desarrollar el guión.  

¿Por qué contarlo a través de la visión de un ‘forano’? ¿Por aquello de que los de fuera dan más importancia a lo nuestro que nosotros mismos?
Bueno, por un conjunto de cosas. La principal es que no podía pensar en una película ambientada en el s. XIX porque eso es muy caro y además extraordinariamente difícil de hacer que resulte creíble, por lo que necesitaba que la historia tuviera lugar en la actualidad. Siendo actual el interés por el personaje, más importancia y dimensión tendría si ese interés viniera de fuera, y para mi un americano es un tipo que viene de muy lejos, sale de la tierra de las oportunidades para llegar al Pirineo Aragonés, demostraba ser un tipo valiente y con gusto. Y lo hacía con su propia cámara de cine, lo que permitía y justificaba que las recreaciones de época que realizara el personaje con los vecinos fueran domésticas. Y luego, la idea de que detrás del viaje del joven estuviera la figura de su abuela con pasado aragonés que un día emigró a los Estados Unidos y que ahora sentía nostalgia de su tierra, me permitía hacer un guiño a mi querida abuela Nieves, nacida en Formigales y que no emigró a ningún sitio, pero por la que hubiera hecho igual que el personaje de Richard hacía por la suya, lo que hiciera falta para verla feliz.

De las pantallas a las viñetas... ¿Recibiste una oferta irrechazable de nuestro editor?
Sí, fue la sorpresa de la noche. Tras terminar la proyección del estreno en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza, conversando con la gente, se acercó un hombre muy amable y risueño  (espero que le haga gracia) que me dijo que la película le había gustado mucho y que el personaje era perfecto para hacer un cómic, que él era editor, que si me apetecía embarcarme en el proyecto como guionista. “¡Te lo puedes creer!”, pensé. Un año y medio antes, cuando buscábamos financiación para el proyecto junto con mi amigo Ismael Juste, el cortometraje lo integrábamos dentro de un idílico plan de comunicación transmedia, que incluía material documental adicional, web interactiva, exposiciones, y… ¡el cómic!. Llegamos a quedar con algún profesional para informarnos sobre el funcionamiento de este mundo para nosotros desconocido, pero si aún no teníamos claro si íbamos a acabar haciendo el corto, como íbamos a pensar en algo más de ese empaque. Era demasiado ambicioso. Nos olvidamos. Y de repente ahí estaba, frente a Daniel Viñuales, tratando de que no se me notara que estaba acojonado y diciéndole a todo que sí. Una oportunidad así no se debe desaprovechar.

Supongo que todo es más fácil si te dicen que cuentas con el dúo Azagra/Revuelta en el apartado artístico...
Eso ya es la releche. No tengo palabras. No me hubiera atrevido a imaginarlo. Crecí en el bar de mi padre (Restaurante 88, en Ainsa) y en el rincón de la barra siempre estuvo la Interviú y El Jueves, revistas de las que disfrutábamos todos, así que la infancia, y la adolescencia las pasé viendo y leyendo semanalmente sus historias, hábito que alargué una buena época, identificando sus ilustraciones, sus personajes, por lo que sabía perfectamente de su importancia. Por suerte ellos son ya unas eminencias en mundo del cómic, un tándem perfecto, tienen su público fiel, y menos mal, porque para mi es la primera vez, y da cierta tranquilidad saber que son ellos, que a estas alturas no se embarcarían en algo en lo que no creyeran y les estimulará, quienes han sido los encargados de dibujarlo y colorearlo. Un honor.  

Vale la pena descubrir la figura de Mosén Bruno en el tebeo, pero... ¿Cuál es tu anécdota favorita?
Bueno, por importancia histórica la que le sitúa ayudando a cruzar la frontera al mismísimo General Prim, que sólo unos años después llegó a ser Presidente del Gobierno España. Épica y real. Las que más me sorprenden y divierten, porque dejan claro su asombroso ingenio, son las relacionadas con el contrabando. Pero tiene muchas y muy buenas anécdotas. Fíjate que una de sus facetas más recordadas es la exconjurar las tormentas para dirigirlas al pueblo vecino. Sin embargo, si tengo de quedarme con algo, por ser una expresión suya que uso mucho coloquialmente, opto por la anécdota del día de su ordenación como sacerdote. El obispo, conociendo sus desvaríos y fechorías como seminarista, se dirigió a él diciéndole: “Bruno, casi me pena haberte ordenado”, a lo que él le contestó: “¡Y lo que te penará, Ilustrísima, y lo que te penará!”. Toda una declaración de intenciones.  

Eres un creador siempre en movimiento. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Aún colea la distribución del cortometraje ‘Descubriendo a Mosén Bruno’, ya que ha sido uno de los cuatro proyectos audiovisuales aragoneses por los que ha apostado el Gobierno de Aragón para seguir distribuyendo por festivales nacionales e internacionales a través de la plataforma film.aragon, así que probará suerte por el mundo por segundo año.Y acabo de estrenar ‘El director maldito’, una falso documental que narra la historia de un joven director de cine obsesionado por conseguir participar un día en el festival de cine local de sus sueños. Es un trabajo muy especial, que apenas presentado ya nos ha dado muchas cosas a todos los niveles, personal y artístico. Como colaboración estelar cuenta con Luisa Gabasa, pero han participado también personajes bien importantes del cine aragonés como Luis Alegre, Antón Castro, Jaime Fontán, o los directores Ignacio Estaregui, Gaizka Urresti, Miguel Ángel Lamata o Paula Ortiz, entre otros profesionales del sector.

lunes, 9 de enero de 2017

Exposición en la biblioteca Cubit

Desde el pasado día 15 de diciembre tiene lugar una exposición con la que, con el título de "10 años de viñeta en viñeta", la biblioteca Cubit ha querido mostrar el trabajo de nuestra editorial a lo largo de los últimos años. La muestra recoge desde nuestros primeros trabajos con el cómic como protagonista, antes de que empezáramos a funcionar como GP Ediciones, a nuestro último cómic publicado en el mes de noviembre. Estará abierta hasta el 27 de enero.




Trailerbook de nuestro último cómic "Descubriendo a Mosén Bruno"