lunes, 12 de junio de 2017

La historia de ‘Queronea’ se cruzó en mi camino y se llevó por delante todos mis planes... ¡Incluso a mí!

Entrevista a Laura Rubio (Oscar Senar)
Hablar de Laura Rubio (Zaragoza, 1995) como una promesa del cómic aragonés es quedarse doblemente corto. Primero, porque con su nueva obra demuestra que lo suyo ya no es una expectativa, es una realidad. Y segundo, porque su talento, a buen seguro, va a acabar por trascender los límites territoriales. Y es que el arte y las buenas historias no entienden de fronteras. Tras un espectacular debut hace dos años, ‘Zilia Quebrantahuesos’, Rubio regresa con ‘Queronea’, un tebeo donde demuestra que lo suyo no ha sido flor de un día.
Por qué esta historia? ¿Cómo te surge la idea de llevar al cómic la historia del Batallón Sagrado de Tebas?‘Queronea’, debo señalar, no surgió lenta y premeditadamente, sino que más bien, como la propia historia, fue un auténtico terremoto vital. De hecho, en aquel momento yo tenía otros planes, que tenían mucho más que ver con el camino que ya me había empezado a trazar con ‘Zilia Quebrantahuesos’. El por qué esta historia tuvo ese poder sobre mí, es algo que no puedo razonar. Quizá si digo que me enamoré de ella suene un poco exagerado, pero creo que fue así. Además todo surgió de una manera muy casual, de una lectura acerca de la batalla de Queronea que coincidió en el tiempo con una tarea que debíamos hacer para la universidad y que era precisamente un cómic. Como el resultado fue satisfactorio, continué con ella, ¡y hasta hoy! Tengo que decir que ha sido una obra muy vinculada desde el principio a mis estudios, porque también va a ser mi Trabajo de Fin de Grado.

Al ver la inspiración del tebeo, uno podría pensar que el amor romántico va a ser el tema central. Sin embargo, hay ideas más potentes, como el respeto. ¿Cómo te planteaste afrontar la historia?
En el momento de trazar el guión del relato, se presentaron dos alternativas claras, que básicamente eran los dos bandos de la historia: o centrarse en el Batallón Sagrado de Tebas, o hacerlo en Filipo II. El punto de vista del rey macedonio me parecía mucho más interesante porque su conflicto (interno y externo) es también más complejo. Sin desvelar claves de la trama, los lazos que unen a Filipo con el Batallón, quizá sean más potentes que los que unen a los propios integrantes del Batallón, pues el amor que se profesan sus parejas no deja de ser dependiente y de estar basado en el miedo de perderse unos a otros.

En el cómic es muy importante la relación entre los dos supuestos enemigos, Epaminondas y Filipo.
Sí, de hecho es la clave de lo que pretendía contar. Su relación es el rencuentro entre opuestos, entre lo que solemos entender como “enemigos”. Es una re-unión, un re-torno. ¡Es darle a todo la vuelta!Este cómic bebe mucho de los escritos de Heidegger y de Nietszche, y de los conceptos de hogar perdido y de alteridad, respectivamente. Los personajes buscan continuamente fuera de sí, en el otro, que no es más que un reflejo de lo que ellos son, de sus luces y sus sombras. Pero, como dice esa inscripción del oráculo de Delfos con la que se abre el relato, “Si tú ignoras las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes encontrar fuera otras excelencias?”.

Tras un debut de corte juvenil, como fue ‘Zilia Quebrantahuesos’, en tu siguiente obra has optado por una historia mucho más adulta. ¿Ha sido algo premeditado?
No exactamente. Como digo, la historia se cruzó en mi camino, y se llevó por delante todos mis planes, mis guiones, ¡incluso a mí! Es cierto que estaba en un momento de crisis personal y creativa, si se puede llamar así: sentía la necesidad de hacer algo diferente, porque al fin y al cabo yo también me sentía una persona diferente. Eso pudo favorecer que esta haya sido mi siguiente obra y no otra. Pero por eso precisamente, más que algo premeditado, quizá fuera algo inevitable.
Al final, en esa disyuntiva entre continuar por el camino ya conocido o tomar un aparente desvío, venció el desvío, porque era la única forma de ser coherente conmigo misma, con quien soy y con mi manera de crear.

Ese salto también se aprecia en tu dibujo, con un estilo cada vez más personal. ¿Has querido con ‘Queronea’ explorar nuevos caminos gráficos y narrativos?
Sobre todo narrativos. El año pasado estuve realizando diversos experimentos con el formato horizontal que me han sido de mucha ayuda para este trabajo. Aunque si algo he de destacar en el aspecto narrativo es el uso del vacío. Tenía tendencia a obsesionarme mucho con controlar el número de páginas de los ‘storyboards’, y por tanto, a aprovechar narrativamente todo el papel. Pero con el vacío también se puede narrar y expresar, y con una gran efectividad. Este uso del vacío, eso sí, me exigía abandonar nociones que daba por supuestas, y un convencimiento y una confianza absolutas en que no tenía por qué demostrar nada a nadie, que la consecución de la historia y las sensaciones era lo que más importaba. Que ‘Queronea’ no iba a ser mejor si contaba con enrevesadas narrativas o páginas de barroquismo puro. Opté por un tono austero, contenido y duro. Pesado y no volátil. Puede parecer una tontería, ¡pero necesité valor para llenar dos páginas enteras solo con un horizonte y un rostro en una de las esquinas inferiores!
Los cambios con respecto al dibujo, los entiendo más bien como una consecuencia colateral. Traté de empaparme del espíritu de la historia y que de esta forma, los trazos, las páginas, absorbieran aunque fuera una mínima parte de ella. Por eso elegí entintar con pincel, y además, con un pincel grueso, para que la expresividad y el movimiento de los trazos casi se pudiera ver sobre el aire.

Por formato y temática, muchos lectores pueden asociar ‘Queronea’ al ‘300’ de Frank Miller. ¿Has tenido en mente esa referencia mientras trabajabas en este proyecto?
¡No! ‘300’ es un cómic excelente, pero lo he estado evitando continuamente durante todo este tiempo, para que no influyera, ni consciente ni inconscientemente, en lo que yo estaba haciendo. Aunque reconozco que, tratando temas similares, habrá decisiones (sobre todo plásticas) que seguro que serán también similares. Y reconozco que la comparación para la mayor parte de los lectores será inevitable... Es algo que asumí desde el primer momento, y sabiendo eso, lo único que pude hacer fue dibujar y escribir como mejor sé: ¡siendo yo misma!

Solo han pasado dos años desde que apareció ‘Zilia’, pero han sido frenéticos: has tenido presentaciones, has participado en salones, has coincidido con autores como David Rubín... ¿Cómo ha cambiado tu forma de entender el cómic?
Han sido unos años muy intensos, que me han dado la gran oportunidad de vivir experiencias y conocer personas que de otra manera, no hubiera vivido o conocido. Eso, por supuesto, te enriquece. Te cambia. O más bien, te descubre. Diría que en mi caso, no es que la forma de entender el cómic haya cambiado, sino el posicionamiento personal ante él, la forma de crear. Quizá en el pasado, las preguntas que me hacía antes de dibujar o escribir fueran más bien, ¿qué voy a hacer hoy?, ¿cómo lo voy a hacer...?, ¿para qué...? En fin, demasiadas y superficiales. Ahora, son preguntas que se responden en binario, con un sí o un no. ‘Queronea’, fue, por ejemplo, un sí. Sin más. Como sea, mi interés siempre ha estado en las historias, en el poder y la verdad que tienen dentro de ellas. Creo que eso es lo que no ha cambiado ni lo hará.

martes, 18 de abril de 2017

Firmas en el Día del libro

Este próximo domingo, como todos los años, volvemos a estar en el Paseo de la Independencia con todos nuestros cómics. A la altura del número 64, de 9 de la mañana a 9 de la tarde. Os esperamos.

Horario de mañana
Juanfer Briones (Amantes. La leyenda de Teruel, Templario, El renegado)
David Terrer (La amenza robótica, El último aragonés vivo)
José Luis Cano (Eclesiastés aragonés)
Maxi Campo (Descubriendo a Mosén Bruno)
Daniel Foronda (Los amanticos. EL huevo de dragón)
Queco Ágreda (Los amanticos. EL huevo de dragón)
Daniel Viñuales (La bondad y la ira, Saputo)

Horario de tarde
Laura Rubio (Queronea, Zilia Quebrantahuesos)
Santiago Gascón (Amantes. La leyenda de Teruel)
Juan Pérez (La bondad y la irao)
Daniel Viñuales (La bondad y la ira, Saputo)

lunes, 27 de marzo de 2017

Horarios de firmas en Ficómic

GP ediciones estará presente en Ficómic, no con stand propio, pero si podrás encontrar a alguno de nuestros autores en distintos stands. Ahí van por días:

Jueves 30 de marzo
Continuará cómics
Carlos Azagra, Descubriendo a Mosén Bruno y El último aragonés vivo

Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Juan Pérez y Daniel Viñuales, La bondad y la ira

Viernes 31 de marzo
Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Juan Pérez y Daniel Viñuales, La bondad y la ira
 
Sábado 1 de abril. Mañana 
Stand Continuará cómics
11-12h Varios autores de De muerte firmaran ejemplares
12-14h Vicente Montalbá firmará ejemplares de su nuevo trabajo Mundo extraño
Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Chesus Calvo Los cuatro trabajos y medio de Marco di Lampedusa

Sábado 1 de abril. tarde
Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Chesus Calvo Los cuatro trabajos y medio de Marco di Lampedusa
Juanfer Briones Amantes, la leyenda de Teruel, El renegado y Templario
Carlos Azagra y Encarna Revuelta, Descubriendo a Mosén Bruno y El último aragonés vivo
 

Domingo 2 de abril. Mañana 
Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Juanfer Briones Amantes, la leyenda de Teruel, El renegado y Templario
Carlos Azagra y Encarna Revuelta, Descubriendo a Mosén Bruno y El último aragonés vivo


Domingo 2 de abril. tarde
Stand Gobierno de Aragón n.º 117
Juanfer Briones Amantes, la leyenda de Teruel, El renegado y Templario
Daniel Foronda Los amanticos. El huevo de dragón
Carlos Azagra y Encarna Revuelta, Descubriendo a Mosén Bruno y El último aragonés vivo
 





martes, 14 de febrero de 2017

La historia de los Amantes es universal y atemporal: el amor es el amor

ENTREVISTA. SANTIAGO GASCÓN, GUIONISTA DE ‘AMANTES’: Oscar Senar
El profesor universitario y escritor Santiago Gascón, también guionista de la representación de las Bodas de Isabel de Teruel, firma el argumento de ‘Amantes’ junto a la fotógrafa estadounidense afincada en Teruel Lori Needleman y Raquel Esteban, directora de la Fundación Bodas de Isabel. Lo que nació como un proyecto cinematográfico, malogrado por la complejidad de llevarlo a la gran pantalla, ha visto por fin la luz en forma de cómic.
¿Qué van a encontrar quienes ya conocen la leyenda? ¿Les aguarda alguna sorpresa?
Las historias pueden contarse de infinitas formar y todas las que se han usado hasta la actualidad han gozado de libertad. Esta es la historia de dos jóvenes que se quieren locamente y que son capaces de cualquier locura para estar juntos. En este sentido, creemos que la historia es universal y atemporal. El amor es el amor.

En esta versión de la leyenda se da mucha importancia a otros hechos históricos de la época. ¿Ha sido un reto ‘expandir’ el universo de Diego e Isabel?
Sinceramente, no. Si partimos del Texto de Letra Antigua, en esos años entre 1212 y 1217 ocurren muchos y grandes acontecimientos en lo que ahora llamamos España o Francia. Más difícil era contar la aventura de Isabel ¿Cómo podía luchar una mujer en el s. XIII, que depende de su padre? Eso es lo que tratamos de mostrar en la historia, a una Isabel fuerte, dentro de los corsés en los que vive.

¿Es difícil dotar de nueva vida, abrir nuevas vías, a una historia tan conocida?
No. Lo difícil es romper los tópicos. Creo que el Romanticismo hizo bastante daño a esta historia y luego ha sido despreciada como algo cursilón y casposo. Pero si uno lee las pocas líneas originales que tenemos de ella, si leemos el cuento de Bocaccio, claramente inspirado en esta historia, vemos que tiene una fuerza inmensa y que puede ser contada desde muchas perspectivas y matices.

Otro de los puntos en los que cabe la imaginación es la personalidad de los protagonistas. ¿Cómo la habéis definido?
Claro, eso tampoco estaba escrito. Soy profesor de psicología y en un guión, como en clínica, tienes que ponerte en los zapatos de cada personaje, tratar de sentir como sentiría él o ella. Pensar en un hombre del s. XIII es relativamente fácil y literario. ¿Pero una mujer? ¿Cómo dotas de libertad a una chica medieval que pertenece a su padre? Bueno, he querido pensar que Isabel es una mujer valiente y rompedora, sin olvidar los corsés que tenía desde el nacimiento. Quería que ella librara su batalla.

El cómic da muchas claves de la sociedad medieval. ¿Habéis querido que tenga cierto componente divulgativo?
Más que divulgativo, tanto Lori Needleman como Raquel Esteban se han ocupado de la dramaturgia y de respetar el rigor histórico. No se pretende tanto enseñar, sino no traspasar ciertos límites: estamos en los primeros años del s. XIII y las cosas son como son. Te puedes permitir ciertas libertades, pero no cualquier barbaridad. Por otra parte, sabemos que a través del cine, del teatro, de la tele, del cómic... nos podemos interesar por la historia, por el arte, la literatura. El riesgo es que a veces te venden cosas y puedes darlas por ciertas... No nombraré ninguna serie de televisión.

¿Cómo os habéis repartido el trabajo los guionistas? ¿Cómo ha sido trabajar con Juanfer?
No nos planteameos “repartir”. Todo ha salido natural, Raquel y Lori son las visionarias y las guardianas del rigor. Yo, personalmente, dejo que los personajes corran y jueguen y no les pongo más límites que lo que pueda ser una barbaridad. Y bueno, Juanfer escribe dibujando, maravillosamente. Casi siempre mejorando los textos y con mucha paciencia y humildad para ajustar pequeños detalles. Espero que sigamos juntos en más proyectos, a ser posible de diferentes épocas.

martes, 7 de febrero de 2017

La muerte te permite hablar de sentimientos tan fuertes como el miedo, la nostalgia o el amor

ENTREVISTA A LUIS PONCE, COORDINADOR Y AUTOR DE ‘DE MUERTE’: Oscar Senar
Hablar de un cómic con 23 autores y 13 historietas puede ser complicado, y más si este tiene como tema el nada agradable tránsito al más allá. Alguien tienen que ejercer de portavoz del equipo creativo, y en este caso el elegido es Luis Ponce (Valencia, 1984). Él es uno de los coordinadores de ‘De Muerte, una obra colectiva gestada en Valencia, editada en Aragón y destinada al mundo entero. Porque no hay nada más universal que la muerte.
¿Cómo y por qué surge ‘De Muerte’?
Tras publicar ‘Valentia’, el grupo de dibujantes y guionistas seguíamos quedando, a veces para seguir presentando y promocionando el álbum y, con el paso del tiempo, simplemente para merendar o tomar cañas. Era inevitable ponernos a pensar en un nuevo proyecto colectivo, ya que de ‘Valentia’ salieron muchas parejas creativas que publicaron otras obras como ‘Chorizos’ o ‘Carroñero’, pero nos apetecía hacer algo todos juntos que justificara el seguir quedando a tomar cañas sin sentir que estábamos tirando la tarde (risas).
¿Qué tiene la muerte que, a pesar del mal rollo que da hablar de ella, tanto nos atrae cuando es tratada por la ficción?
Es verdad que hay películas, libros, cómics y hasta canciones en torno a la muerte, supongo que es porque partiendo de contar una historia sobre la muerte puedes hablar de sentimientos tan fuertes como el miedo, la nostalgia o el amor.
Tenéis la idea, tenéis a buena parte de los dibujantes... Aquí es donde entra el trabajo de los coordinadores. ¿Cuál ha sido vuestro papel?
A una de las reuniones de las que hablaba antes acudimos Ricardo Vilbor, Miguel Delicado, Ana  García, Víctor Puchalski y yo únicamente. Ese día queríamos hablar sobre el tema de a quién nombrar coordinador del proyecto y, para que la cosa avanzara, decidimos ser coordinadores los cinco: somos amigos y tenemos un criterio parecido, así que no ha habido problema. Gracias a las nuevas tecnologías hemos podido coordinarnos entre nosotros y coordinarnos con el resto de compañeros; el whatsapp, el Facebook y el Dropbox son herramientas geniales para comunicarnos y compartir los avances. El trabajo de los coordinadores es también poner ‘dead lines’ o salir a buscar editorial; en nuestro caso por suerte dimos con GP Ediciones.
¿Qué criterios habéis seguido a la hora de hacer parejas creativas?
Las primeras parejas se formaron tipo ‘draft’ de la NBA: los guionistas colgaban en un blog privado las sinopsis y los dibujantes elegían la historia que querían dibujar, así una vez se empezaba a escribir el guión definitivo conocías a tu compañero y se podían poner ideas en común.
‘De muerte’ tiene interés por lo que cuenta, pero también por quién lo cuenta. Hay autores que el público ya conocía, pero otras son recientes incorporaciones al panorama comiquero, como Xulia Vicente, Núria Tamarit o Laura Pérez... ¿Ha tenido un punto de emoción ver su crecimiento como autoras?
Xulia y Núria sacan ahora un tebeo cada mes [risas]. Son geniales y todos creemos que tienen un futuro brutal en el cómic. En el caso de Laura, era una joven veterana de la ilustración que nunca antes había hecho cómic, y casi de seguido le llegaron nuestro ofrecimiento para participar en ‘De Muerte’, el premio Valencia Crea de cómic y el premio FNAC-Salamandra Graphic. Seguro que Laura tendrá mil ofrecimientos de editoriales para seguir haciendo cómics, su dibujo es genial y trabaja muy rápido y sin descanso, además es genial como compañera de proyecto y ha tenido la generosidad de currarse la portada.
No sé si a vosotros mismos os ha sorprendido la variedad de enfoques por el que han optado los autores, hay desde humor negro a ciencia ficción, pasando por el histórico o el fantástico.
La muerte da para contar historias muy potentes sobre el paso del tiempo, el amor u otros sentimientos universales, pero también es un punto de partida genial para narrar historias de ciencia ficción o de crimen. Creo que si hoy empezáramos el proyecto desde cero es posible que un guionista que ha optado por una historia nostálgica optara por escribir algo sobre una sociedad distópica en la que no existe la mortalidad y que el dibujante que ha elegido una historia oscura optara por elegir una historia melancólica y reflexiva. Lo bueno es que la variedad ha llegado con total naturalidad.
En tu caso, firmas el guión de ‘Todos los jueves’, una historia junto a Laura Pérez en la que hablas de algo muy común: la incomodidad de acudir a un entierro.
Siempre me ha chocado la brutalidad con la que entran estas noticias en tu vida, antes sonaba un teléfono de madrugada y sabías que algo había pasado, también recuerdo las campanas de la iglesia cuando pasaba los veranos en el pueblo. La  muerte de un ser querido, salvo si es esperada por alguna enfermedad, siempre te cogerá por sorpresa pero si encima llega con un whatsapp mal redactado y un sábado cuando estás entre cervezas se convierte en algo casi grotesco. Nuestra historia ‘Todos los jueves’ habla de esto y también de lo positivo que se puede sacar de algo tan triste como un entierro.
Las historias están enmarcadas por un prólogo y un epílogo de Ricardo Vilbor y Agustín Ferrer. ¿Cómo se suman al proyecto?
Queríamos darle cierta coherencia conjunto y pensamos en darles un prólogo y epílogo protagonizado por la propia muerte. Ricardo Vilbor, que era ya uno de los guionistas del proyecto, se ofreció a escribir algo con esa base, y fue él también quien pensó en Agustín Ferrer para dibujarlo. Nos pareció una idea genial, porque todos éramos fans de su ‘Cazador de sonrisas’.


miércoles, 1 de febrero de 2017

Hemos querido mostrar que Ramón Acín era, ante todo, una buena persona

ENTREVISTA A JUAN PÉREZ Y DANIEL VIÑUALES, AUTORES DE ‘LA BONDAD Y LA IRA’:  Óscar Senar  www.viñetario.com
El 19 de julio de 1936, tras declararse la sublevación militar que pondría fin a la II República y desencadenaría la Guerra Civl, Ramón Acín se vio obligado a ocultarse tras un armario en su casa. Libertario y pacifista, hombre de artes y letras, los fascistas le andaban buscando. En ese estrecho habitáculo pasaría dos semanas de encierro, largos días en los que a buen seguro tuvo tiempo de poner en orden sus recuerdos...  En ‘La bonda y la ira’, Juan Pérez y Daniel Viñuales imaginan cómo fueron aquellos últimos momentos de Acín.
¿Cómo surge la idea de llevar la vida de Ramón Acín al cómic?
Juan Pérez: Daniel y yo quedamos a tomar cervezas a menudo. En una de estas, hablando de posibles proyectos con personajes aragoneses, salió el nombre de Ramón Acín. Cuando le conté su historia a Daniel, que ya la conocía en parte, vimos que era un material excelente para un cómic. A partir, de ahí, hice una intensa labor de documentación para escribir el guión y nos pusimos a trabajar.
¿Cómo se condensa una vida tan intensa como la de Acín en apenas 72 páginas?
J. P.: Até la historia en base a una idea principal: lo buena persona que fue Ramón Acín. Podía hablar de que fue pedagogo, escritor, artista... Pero no quería mostrar qué era, sino cómo era. Con este punto de partida, el argumento salió solo: todas sus facetas tenían origen y se podían explicar por su forma de ser.
Frente al anarquismo de acción violenta, que es la imagen que ha prevalecido en el imaginario colectivo, Acín defendía el pacifismo.
J. P.: El movimiento anarquista es muy poliédrico. Había pistoleros, sí, pero también personajes como ‘El noi del sucre’, que creían que las ideas anarquistas y revolucionarias se podían alcanzar sin recurrir a la violencia, a través de la educación. Acín se encuadraba en ese grupo de profesores y pensadores.
Ramón Acín fue un personaje clave en la Sublevación de Jaca, algo que queda reflejado en el tebeo.
J. P.: Acín era una pieza crucial del plan, ya que, una vez la columna de sublevados alcanzara Huesca, iba a ser nombrado alcalde de la ciudad. Su implicación es tal que el fracaso de la intentona le obligó a salir al exilio, dejando a su familia en Huesca.
En las páginas de ‘La bondad y la ira’ también se refleja lo importante que fue la familia para Acín.
J. P.: En su familia puso en práctica sus ideas, dando a sus hijas una educación muy determinada. Aunque apenas cursó un año de Universidad, era muy culto, como se ve en las citas que hace de los clásicos en sus textos, y esa pasión por la cultura la transmitió a su familia. También su filosofía de vida, que su mujer Conchita compartía. Por ejemplo, practicaban el naturismo, se bañaban desnudos en el río, algo que producía rechazo en la sociedad oscense.
¿Cómo fue su relación con esa sociedad oscense?
J. P.: Hubo episodios contradictorios. Cuando Conchita iba camino de ser fusilada, los vecinos le gritaron insultos. Eran, en parte, los mismos que el 14 de abril de 1931 fueron a la puerta de su casa a celebrar la proclamación de la República, a los que salió a saludar en nombre de Ramón, que todavía no había llegado del exilio. Así que Huesca tuvo una relación de amor-odio con Acín: fue muy querido, porque tenía muchos amigos, pero quizás no fue entendido. En cualquier caso, es bastante significativo que el monumento de las Pajaritas no fuera nunca retirado, ni siquiera durante el Franquismo.
Una de las anécdotas que aparecen en ‘La bondad y la ira’ es cuando a Acín le toca la lotería. La mayoría de los afortunados se gastaron el dinero en construir chalés, pero él...
J. P.: Ramon Acín fue quien le explicó a Buñuel la situación de Las Hurdes, y el de Calanda le dijo que gustoso haría una película sobre esa región, pero que no tenía dinero. Acín, en broma, le dijo que se la pagaba él, pero cuando le tocara la lotería... Y eso fue justo lo que ocurrió unos meses más tarde. Con el dinero, no solo financió el rodaje, sino que compró un coche para ir juntos hasta Las Hurdes. Buñuel nunca olvidó ese gesto, y décadas después, ya en los años 70, le escribió a Katia Acín, la hija mayor de Ramón, para devolverle el dinero con los intereses. Es un episodio que refleja muy bien cómo era Ramón y cómo le apreciaban sus amigos; también que Conchita tenía la misma forma de pensar que él, ya que mientras el resto de ganadores se gastaba el premio en chalés, a ella no le importó que Ramón lo invirtiera en una película.
¿Cómo ha sido llevar al lenguaje de las viñetas el guión?
Daniel Viñuales: El salto entre ‘Saputo’, mi anterior trabajo, y ‘La bonda y la ira’ ha sido muy grande. No estoy acostumbrado a trabajos tan serios, ya que mi estilo habitual va más por la aventura y el monigote, por eso aquí he invertido mucho trabajo. A la hora de caracterizar a Acín, me he dejado llevar por el entusiasmo de Juan hacia el personaje, que me ha ayudado mucho a definir su aspecto y personalidad.
Una vez más, huyes de lo convencional a la hora de planificar las páginas y viñetas.
D. V.: Prefiero pegármela a que me acusen de cobarde... He intentado arriesgar en cada una de las viñetas para darle dinamismo a la historia, darle la vuelta a los planos convencionales para que cada pasaje tenga la perspectiva de Ramón Acín. Me busco retos yo solo.

lunes, 23 de enero de 2017

He sentido la responsabilidad de estar pasando al papel escenas que miles de personas ya habían imaginado

ENTREVISTA. JUANFER BRIONES, DIBUJANTE DE ‘AMANTES’. Oscar Senar
¿Cómo darle una nueva dimensión a una historia que todo el mundo conoce? Ese es el reto al que se enfrentaron los autores de ‘Amantes. La leyenda de Teruel’. El barbastrense Juanfer Briones, bregado en ficciones medievales tras dibujar los tres álbumes de su saga ‘Templario’, asumió el encargo de otorgar espectacularidad a las escenas de acción e intensidad a los momentos de drama y romance.
¿Cómo llega a ti este proyecto y por qué decides aceptar el reto?
Acababa de terminar la promoción del tercer volumen de la saga templaría y estaba preparando otros proyectos. Sabía que GP estaba preparando el cómic de ‘Amantes’ con otro autor y entonces recibí la llamada de Daniel Viñuales ofreciéndome el proyecto, ya que habían decidido cambiar de dibujante. No tarde en responder afirmativamente ni un segundo: es uno de esos proyectos a los que no se puede decir que no. Estamos hablando de dibujar uno de los mitos románticos más importantes de Europa.

La historia de los Amantes es de sobra conocida, pero aquí hay un elemento quizás menos explorado, la aventura. ¿Cuáles han sido las claves para revestir esta historia de acción e intriga?
El guion de Santiago Gascón ya introduce las claves para enfocar el mito de los Amantes desde una perspectiva diferente. La historia comienza con el descubrimiento inesperado de al tumba de los Amantes y a partir de ahí recupera la historia del s. XII del Reino de Aragón, en unos años azarosos a los que los protagonistas no son ajenos y en cuyos hechos participan de forma activa. Así la acción lleva a Diego de las Navas de Tolosa a Muret, mientas que Isabel utiliza toda su astucia para mantenerse soltera hasta que... Debéis leerlo.

Cuando lees el guión por primera vez, ¿qué te sorprende?
Venia de hacer un análisis bastante minucioso del s. XIII aragonés para ‘El renegado’ y ‘Templario’, y me sorprende cómo la partida de Diego encaja en los sucesos de esa época del reinado de Pedro II. Entonces me doy cuenta de lo “real” de la historia de los Amantes y cómo el perfil psicológico de cada uno de los personajes principales y secundarios que aportan Gascón, Esteban y Needelman completa el relato de forma perfecta.

¿Cuál ha sido el momento más difícil de dibujar?
He sentido la responsabilidad de estar pasando al papel escenas que cientos, miles de personas ya habían imaginado, y no podía defraudar. Así que me he impuesto ser honesto y al mismo tiempo estar a la altura de lo que el lector espera. La escena donde Isabel se presenta en el funeral de Diego representó una dificultad extra para mantener el dramatismo durante varias páginas. También en la de la muerte de Diego y, en general, en todos aquellos momentos donde la carga dramática era alta, he sentido la presión o la responsabilidad de hacer sentir al lector con los dibujos ese dramatismo.

Originalmente, ‘Amantes’ era un guión para el cine. ¿Te ha exigido un esfuerzo mayor convertirlo al lenguaje del cómic?
Por un lado ha sido más sencillo por la planificación de escenas; por otro, transformar el tempo de la narración y adaptar el lenguaje del cine al cómic ha sido particularmente complejo.

En lo que sí se nota esa ambientación cinematográfica es en la iluminación a través del color, que tiene un peso muy importante en tu estilo.
Si, la luz y el color han ganado peso en detrimento quizás de la línea, pero creo que era lo que la historia precisaba. También narrativamente me ha permitido utilizar elementos más maduros para narrar determinadas escenas.

‘Amantes’ se publica en formato de álbum francobelga, un mercado donde los cómics históricos tienen un gran éxito. ¿Qué referentes tienes en este género?
El primero Hermman y ‘La Torres de Bois Mauri’, pero también ‘El Cid’ de Hernández Palacios , ‘Cruz Negra’ de Pedro Camello y, en general, el trabajo de Jesús Cano de la Iglesia, que acaba de sacar un álbum formidable, ‘1212 La Navas de Tolosa’.

¿Qué dificultades específicas tiene el género histórico para un dibujante?
La ambientación siempre es compleja. Por mucho que quieras ajustarte siempre se te escapan cosas, pero lo que más me preocupaba es que el lector viera personas del s. XIII y no gente disfrazada. Luego está la responsabilidad de contar la Historia tan aproximada a la verdad como sea posible. Eso exige documentación y confrontación de datos, mucho trabajo que no se ve pero que es esencial para dar verosimilitud al relato.

Tres tebeos de la saga ‘Templario’, un cuento protagonizado por Petronila de Aragón, un tebeo sobre los Amantes de Teruel... ¿Vas a seguir por la senda del medievo o tus lápices cogen nuevos rumbos?
Por ahora abandono el s. XIII y me embarco en un relato actual, la adaptación de una novela de Miguel Mena. Aunque estoy muy ilusionado con ‘Amantes’, después de la saga templaría necesito dibujar coches y teléfonos móviles. Otro reto.

martes, 17 de enero de 2017

“Mosén Bruno es toda una leyenda en el valle de Chistau y en el Pirineo Aragonés”

ENTREVISTA. MAXI CAMPO, GUIONISTA DE ‘DESCUBRIENDO A MOSÉN BRUNO’. Oscar Senar
El cineasta Maxi Campo da el salto al cómic en buena compañía: con los lápices de Carlos Azagra, los colores de Encarna Revuelta y el aura de mito de Mosén Bruno. El particular párroco de Saravillo, inmortalizado por la canción de La Ronda de Boltaña, protagoniza un tebeo que deja a la altura del betún cualquier antología de chistes de curas.
¿Cómo cae en tus manos la historia de Mosén Bruno?
Soy natural de Ainsa, en la Comarca del Sobrarbe, y de la historia del cura había oído cosas desde que era un niño. Al haber sido tantos años el cura de Saravillo, y con esa forma de ser y procedimientos tan peculiares, Mosén Bruno es toda una leyenda en el valle de Chistau y en el Pirineo Aragonés.

¿Y cómo te decides a llevarla al cine?
Hace unos seis años, metido ya en el mundo del cortometraje y tratando de encontrar motivaciones de futuro y proyectos viables, me interesé por personajes populares de la montaña, y Mosén Bruno fue de los que más documentación encontré: dos libros con poso, uno de ellos de 1924, la canción que le dedicó La Ronda de Boltaña, un centro de interpretación propio en Saravillo… Tenía al personaje y sus divertidas anécdotas. Mi pasión por el cine, por la ficción, y el deseo de rodar algún día en el Pirineo hizo el resto. Tuve la idea esperando en el cajón hasta que vi ‘Para qué sirve un oso’, una película española que me gustó mucho, en la que actúa Jesse Johnson entre otros, y me dije, “¡Ya lo tengo todo, quiero a ese actor!”. Con su rostro como referencia me senté a escribir y desarrollar el guión.  

¿Por qué contarlo a través de la visión de un ‘forano’? ¿Por aquello de que los de fuera dan más importancia a lo nuestro que nosotros mismos?
Bueno, por un conjunto de cosas. La principal es que no podía pensar en una película ambientada en el s. XIX porque eso es muy caro y además extraordinariamente difícil de hacer que resulte creíble, por lo que necesitaba que la historia tuviera lugar en la actualidad. Siendo actual el interés por el personaje, más importancia y dimensión tendría si ese interés viniera de fuera, y para mi un americano es un tipo que viene de muy lejos, sale de la tierra de las oportunidades para llegar al Pirineo Aragonés, demostraba ser un tipo valiente y con gusto. Y lo hacía con su propia cámara de cine, lo que permitía y justificaba que las recreaciones de época que realizara el personaje con los vecinos fueran domésticas. Y luego, la idea de que detrás del viaje del joven estuviera la figura de su abuela con pasado aragonés que un día emigró a los Estados Unidos y que ahora sentía nostalgia de su tierra, me permitía hacer un guiño a mi querida abuela Nieves, nacida en Formigales y que no emigró a ningún sitio, pero por la que hubiera hecho igual que el personaje de Richard hacía por la suya, lo que hiciera falta para verla feliz.

De las pantallas a las viñetas... ¿Recibiste una oferta irrechazable de nuestro editor?
Sí, fue la sorpresa de la noche. Tras terminar la proyección del estreno en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza, conversando con la gente, se acercó un hombre muy amable y risueño  (espero que le haga gracia) que me dijo que la película le había gustado mucho y que el personaje era perfecto para hacer un cómic, que él era editor, que si me apetecía embarcarme en el proyecto como guionista. “¡Te lo puedes creer!”, pensé. Un año y medio antes, cuando buscábamos financiación para el proyecto junto con mi amigo Ismael Juste, el cortometraje lo integrábamos dentro de un idílico plan de comunicación transmedia, que incluía material documental adicional, web interactiva, exposiciones, y… ¡el cómic!. Llegamos a quedar con algún profesional para informarnos sobre el funcionamiento de este mundo para nosotros desconocido, pero si aún no teníamos claro si íbamos a acabar haciendo el corto, como íbamos a pensar en algo más de ese empaque. Era demasiado ambicioso. Nos olvidamos. Y de repente ahí estaba, frente a Daniel Viñuales, tratando de que no se me notara que estaba acojonado y diciéndole a todo que sí. Una oportunidad así no se debe desaprovechar.

Supongo que todo es más fácil si te dicen que cuentas con el dúo Azagra/Revuelta en el apartado artístico...
Eso ya es la releche. No tengo palabras. No me hubiera atrevido a imaginarlo. Crecí en el bar de mi padre (Restaurante 88, en Ainsa) y en el rincón de la barra siempre estuvo la Interviú y El Jueves, revistas de las que disfrutábamos todos, así que la infancia, y la adolescencia las pasé viendo y leyendo semanalmente sus historias, hábito que alargué una buena época, identificando sus ilustraciones, sus personajes, por lo que sabía perfectamente de su importancia. Por suerte ellos son ya unas eminencias en mundo del cómic, un tándem perfecto, tienen su público fiel, y menos mal, porque para mi es la primera vez, y da cierta tranquilidad saber que son ellos, que a estas alturas no se embarcarían en algo en lo que no creyeran y les estimulará, quienes han sido los encargados de dibujarlo y colorearlo. Un honor.  

Vale la pena descubrir la figura de Mosén Bruno en el tebeo, pero... ¿Cuál es tu anécdota favorita?
Bueno, por importancia histórica la que le sitúa ayudando a cruzar la frontera al mismísimo General Prim, que sólo unos años después llegó a ser Presidente del Gobierno España. Épica y real. Las que más me sorprenden y divierten, porque dejan claro su asombroso ingenio, son las relacionadas con el contrabando. Pero tiene muchas y muy buenas anécdotas. Fíjate que una de sus facetas más recordadas es la exconjurar las tormentas para dirigirlas al pueblo vecino. Sin embargo, si tengo de quedarme con algo, por ser una expresión suya que uso mucho coloquialmente, opto por la anécdota del día de su ordenación como sacerdote. El obispo, conociendo sus desvaríos y fechorías como seminarista, se dirigió a él diciéndole: “Bruno, casi me pena haberte ordenado”, a lo que él le contestó: “¡Y lo que te penará, Ilustrísima, y lo que te penará!”. Toda una declaración de intenciones.  

Eres un creador siempre en movimiento. ¿En qué estás trabajando en la actualidad?
Aún colea la distribución del cortometraje ‘Descubriendo a Mosén Bruno’, ya que ha sido uno de los cuatro proyectos audiovisuales aragoneses por los que ha apostado el Gobierno de Aragón para seguir distribuyendo por festivales nacionales e internacionales a través de la plataforma film.aragon, así que probará suerte por el mundo por segundo año.Y acabo de estrenar ‘El director maldito’, una falso documental que narra la historia de un joven director de cine obsesionado por conseguir participar un día en el festival de cine local de sus sueños. Es un trabajo muy especial, que apenas presentado ya nos ha dado muchas cosas a todos los niveles, personal y artístico. Como colaboración estelar cuenta con Luisa Gabasa, pero han participado también personajes bien importantes del cine aragonés como Luis Alegre, Antón Castro, Jaime Fontán, o los directores Ignacio Estaregui, Gaizka Urresti, Miguel Ángel Lamata o Paula Ortiz, entre otros profesionales del sector.

lunes, 9 de enero de 2017

Exposición en la biblioteca Cubit

Desde el pasado día 15 de diciembre tiene lugar una exposición con la que, con el título de "10 años de viñeta en viñeta", la biblioteca Cubit ha querido mostrar el trabajo de nuestra editorial a lo largo de los últimos años. La muestra recoge desde nuestros primeros trabajos con el cómic como protagonista, antes de que empezáramos a funcionar como GP Ediciones, a nuestro último cómic publicado en el mes de noviembre. Estará abierta hasta el 27 de enero.




Trailerbook de nuestro último cómic "Descubriendo a Mosén Bruno"